Roberto nació durante el verano de 1934 en una casa de concreto y
madera, a la vera de un antiguo camino rural del Barrio de San Antón,
Carolina, Puerto Rico. Falleció el 31 de diciembre de 1972 en un accidente
de avión a pocas millas de su lugar de nacimiento mientras intentaba
llevar asistencia a las víctimas de un terremoto en Nicaragua.
En el
lapso de sus treinta y seis años de vida, Roberto Clemente
se convirtió en una leyenda del béisbol de los Estados Unidos,
pero en su tierra natal, así como a lo largo de América Latina,
se transformó en un símbolo nacional y cultural. Su historia
constituye una lección sobre carácter y determinación,
al mismo tiempo que sobre la elevación de un hombre a mito. Ofrece
un panorama único de la América de su época, del juego
conocido como el “Pasatiempo de América” y del heroísmo
que trasciende a ambos.